Nuevas imágenes encubiertas tomadas en un proveedor de carne de cerdo de Hormel muestran cerdas mamás confinadas en asquerosas jaulas metálicas, trabajadores arrancándoles los testículos a los cerditos bebés y cortándoles la cola sin aliviarles su dolor, y cerditos sufriendo de lesiones y enfermedades no tratadas.

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Dile a The Maschhoffs que elimine las crueles jaulas de gestación y las dolorosas mutilaciones. ¡Actúa ya!

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Estimado Hormel Foods,

Me indigna el impresionante abuso animal recientemente descubierto en las granjas contratadas por su compañía.

Las cámaras ocultas captaron: trabajadores pegándoles a los cerdos con saña y golpeándolos con botes de gasolina; animales enfermos o heridos abandonados a sufrir sin la atención veterinaria apropiada; trabajadores arrancándoles violentamente los testículos a los cerditos bebés y cortándoles su sensible cola; y mamás cerdas confinadas casi de por vida en jaulas tan pequeñas que ni siquiera podían voltearse o acostarse cómodamente.

Esta evidente crueldad no tiene cabida en una sociedad civilizada.

Estoy escribiendo para pedir que Hormel adopte rápidamente políticas significativas de bienestar animal que eliminen las peores formas de abuso animal en sus instalaciones:

  • Eliminación de los sistemas de confinamiento abusivo y extremo como las jaulas de gestación y las jaulas de alumbramiento e implementación de sistemas menos crueles de alojamiento grupal.
  • Eliminación de las atroces mutilaciones, como la castración y el corte de la cola, sin proporcionar medicamentos para aliviar el dolor.
  • Provisión de un ambiente seguro, salubre y cognoscitivamente estimulante en el que las áreas habitadas por los animales se mantengan secas y limpias, y ofrezcan enriquecimientos ambientales como paja y otros materiales naturales.
  • Adopción de una política de tolerancia cero al abuso animal e instalación de sistemas de monitoreo en video que transmitan en vivo vía Internet para disuadir a los trabajadores de cometer actos atroces de violencia en contra de los animales.

Más de 60 de las principales compañías de alimentos, incluyendo McDonald’s, Safeway, y Costco, han acordado eliminar gradualmente las jaulas de gestación. Además de eliminar las jaulas de gestación, Walmart y Nestlé se han comprometido a eliminar la castración y el corte de la cola sin analgésicos. Ellos son conscientes de que los consumidores no apoyan estas crueles prácticas y están exigiendo un cambio.

Éstas son mejoras de sentido común que aliviarían enormemente el sufrimiento innecesario de millones de animales.

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Críticos de la Crueldad

Naturaleza contra las granjas industriales

En la naturaleza

Los cerdos son animales altamente sociables con grandes habilidades para aprender y resolver problemas. De acuerdo con el Dr. Donald Broom, profesor de la Universidad de Cambridge, los cerdos “tienen la capacidad cognoscitiva para ser bastante complejos, incluso más que los perros y ciertamente [más que] los niños de tres años”.

En la industria

En las jaulas de gestación, las cerdas son privadas de toda estimulación cognoscitiva. Muchas cerdas sufren un grave deterioro mental debido al aburrimiento, la depresión y el estrés, y muestran comportamientos neuróticos estereotípicos como morder los barrotes de la jaula o golpearse la cabeza contra ésta.

En la naturaleza

En la naturaleza, los cerdos son animales sociables y protectores que crean vínculos unos con otros. Son juguetones, se relajan al sol y se refrescan en el barro. Las cerdas embarazadas buscan un lugar tranquilo y aislado para construir un nido cómodo donde puedan cuidar a sus bebés. A los cerdos también les encanta cavar con su hocico en el suelo y buscar raíces, tubérculos y otras sabrosas golosinas subterráneas.

En la industria

En las granjas industriales, las cerdas embarazadas confinadas en jaulas no pueden voltearse, caminar, jugar, acostarse cómodamente ni llevar a cabo ninguna otra conducta propia de su naturaleza. Muchas cerdas desarrollan dolorosas llagas y deformidades en las piernas debido a su contacto permanente con el concreto y las barras metálicas de las jaulas.

La mejor opción que los consumidores tienen para ayudar a detener esta crueldad es dejar a los animales fuera de su plato.